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martes, 19 de octubre de 2010

Estrenamos el "HOMENAJE DE MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT"

HA LLEGADO EL GRAN DÍA!!!
Ojalá que nos puedan acompañar este viernes o el día 31.
Es una obra que hemos preparado con mucho cariño y gran esfuerzo!!!

Un homenaje A MIGUEL HERNÁNDEZ sin grandes palabras ni recitales almidonados de atril....

UN HOMENAJE TEATRAL AL 200%, sin pretensiones y DESDE EL CORAZÓN!!!




viernes, 30 de julio de 2010

ALEJANDRO Y SU SUSURRO

Ayer estuve visitando al antiguo ahuehuete del parque del Retiro en Madrid. Ahí donde a Alejandro tanto le gustaba estar.

Cosas de la vida... hoy reviso el calendario y miro con asombro que se cumplen dos años desde que Alejandro voló a otros confines.

Hoy no quiero hacer declaraciones. Me declaro indeclarablemente mudo y me siento como ayer a la vera del Taxodium a escuchar con vosotr@s a Alejandro.

¡VÍVA LA POESÍA! ¡VÍVA LA VIDA!!!!

martes, 1 de septiembre de 2009

AMIGOS DEL UNIVERSO


Cuando era muy jóven, en la escuela secundaria, conocí -como a muchos nos sucede- a gente que nunca más volvería a ver. Algunos se escaparon hacia nuevas perspectivas en otros planos de realidad, como la silenciosa niña que un día dejó de ir a clases, para volver tiempo después sin una pierna. Su dolor callado y lento de adolescente mutilada la fue desvaneciendo... lentamente... hasta que por fín se nos escurrió entre los dedos, sin que ninguno de los más de cuarenta compañeros de clase pudieramos hacer nada.

Lo mismo pasó con otra amiga, que hace más de un año y medio, unos días antes de cumplir 40 años, simplemente, en silencio, sin aspavientos, sin agonías... se quebró como un cristal.

Pero hay otros, de los que uno no ha sabido nunca donde quedaron, a dónde fueron, quienes son ahora. Sin embargo han dejado un recuerdo imborrable en nuestro ser.
Es el caso de Ricardo Cerrillo, gran amigo de la secundaria, a quien debo -como a mi tío Pépe- en gran medida mi afición por "The Beatles". Ricardo fué la persona que me prestó uno a uno todos sus tesoros musicales en long play de 33 rpm. Después me prestó una guitarra, y con ella soñe en ser una estrella; aprendí los primeros acordes y me emocioné al escuchar las burdas notas que producía el instrumento en mis manos. Juntos cantamos, tarareamos, silbamos, berreamos y escuchamos hasta el cansancio las imborrables canciones de John, Paul, George y Ringo. Gracias a eso es que aprendí el inglés que hasta ahora más o menos puedo articular.

Pero rock and roll aparte, uno de los recuerdos más presentes en mi corazón, es Ricardo declamando, cada vez que se montaban los pequeños o grandes festivales y fiestas de la escuela. Declamando algo que me emocionaba profundamente, a pesar de la estructura aparentemente cursi o facilona que mostraba la superficie de su poesía.
Hoy, veintitrés años después comencé a recordar... poco a poco fueron viniendo a mi mente trozos dispersos de aquellas palabras que tanto me conmovieron y que comenzaban así:
"En un lejano planeta de un bizarro Sistema Solar, habita una extraña criatura que se llama a sí misma “homo sapiens”

Con emoción busqué a partir de esta primera frase en internet y encontré por fin la poesía completa. Se trata en realidad de una "canción-declamación" muy típica de los años 70. Fué descartada como ganadora en el festival OTI de México, pues no quedaba claro si era solo una canción, una poesía (con lo cual no tenía nada que hacer en el certámen), o ambas cosas.
El autor es Felipe Gil, muy conocido en México por sus triunfos en la voz de Gualberto Castro, que interpretó magníficamente dos de sus canciones:
"La Canción del Hombre" y "La Felicidad", temas con los que se alzó en dos ocasiones como vencedor absoluto en el mencionado certamen de la OTI.

Pues bien, ya recordaba yo que resultaba un poco "cursi" o "meloso" en cuanto a la forma del propio texto (se nota más en la propia interpretación por Felipe Gil y coros), sin embargo, vale la pena recordar el contexto, las modas y las formas que se usaban entonces. Quitandonos los prejuicios y escuchando con el corazón abierto, podemos descubrir lo maravilloso y lo esencial de la pequeña y hermosa declaración de principios que hace Gil en "Amigos del Universo"

Ahora te la comparto, en una versión de Arturo Benavides, quién fué gran declamador de lo popular y lo emotivo en México, también durante la década de los 70. Elegí ésta, por ser a mi parecer la que mejor retrata la esencia del tema, aunque aún esté impregnada de un dramatismo un pelín artificial.

Eso sí, creo que la mejor versión será siempre para mí la de aquel muchachíto bien plantado, que, sin música de fondo, con voz potente y una gota de sudor escurriendo por su sien se presentaba frente a la clase de adolescentes que en silencio y conmovidos escuchabamos.

¡Gracias por siempre Ricardo Cerrillo Espinoza!

CLICK AQUÍ PARA ESCUCHAR "AMIGOS DEL UNIVERSO"
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jueves, 30 de julio de 2009

Un año sin Alejandro

Hoy hace 365 días me llamó a casa, a nuestra casa, mi amiga, mi hermana, Aleyda. Estaba en una junta con Teresa Franco, discutiendo con su grupo lo que harían para solucionar el problema que se generó en Almagro con "Los Empeños de Una Casa". Ahí les dieron la noticia: Alejandro Aura se había ido del mundo.

Quedé desolado. Era el último padre que había adoptado en mi eterna busqueda de esa figura paradigmática que llenara el vacío que dejó el que me trajo al mundo.
Hoy que vivo en Madrid, hace apenas unas horas, recibí un correo de mis tías informandome que mi padre (el biológico) había nacido el 28 de marzo de 1944, es decir, 26 días después que Alejandro. Fué registrado en Santa María la Ribera... es decir, la colonia vecina a la San Rafael, donde nació Alejandro. ¿Será que esos dos niños cruzaron alguna vez sus pasos?

Hoy hace muchos insomnios que no tengo padre biológico, pero en su familia me ha sido devuelto.
Hoy hace un año que mi último padre adoptivo me dejó huerfano, pero me sigue susurrando y haciendo guiños. Basta poner atención para encontrarle entre las "coincidencias" que tan a menudo me invaden....

"Cuando acabe este verso que canto
yo no sé, yo no sé madre mía
si me espera la paz o el espanto,
si el ahora o si el todavía

Pues las causas me andan cercando
cotidianas, invisibles;
y el azar se me viene enredadndo
poderoso, invencible..."
(Silvio Rodríguez en "Causas y Azares" - 1986)

Hoy, hace un montón de exilios que Alejandro me acompaña. Su libro "Tambor Interno" le dió palabras a mi alma durante mucho tiempo. Hoy también, se abre la posibilidad de seguir encontrando a mi familia, de asentarme en España... y de "volver a casa" ...

Vaya un abrazo enorme a Alejandro, allá donde está. Tal vez al lado de mi abuela, bailando chotis o danzón; tal vez tomando un ron con mi tatarabuelo Ángel y discutiendo sobre poesía y barcos.

Hoy, desde Madrid te recuerdo con una sonrisa, porque me dejaste también amigos y me compartiste un trocito de tu universo... ¡Querído Alejandro!



jueves, 31 de julio de 2008

¡ ALEJANDRO AURA VUELA !

HOY, 30 DE JULIO DE 2008, A LAS 16:30 HORAS EN MADRID, NUESTRO MUY QUERIDO ALEJANDRO EMPRENDIÓ SU VUELO FINAL... _________________________________________________

Querido Maestro, Master, Maestrazo:

Cuando presentaste tu libro “Se Está Tan Bien Aquí”, te atreviste -para mi sonrojo y deleite vanidoso- a decir que yo era de los que les dices “ven” y aunque esté al otro lado del mundo aparezco.
Hoy no escuché tu llamado entre mis desveladas sábanas, con el sueño abotagandome los ojos.
No escuché tu poesía de agua como horchata, como lima.
Te quedé mal y me quedé dormido de madrugada mientras tu partías.

Dentro de pocos días me voy a España, y esperaba naturalmente encontrar tu abrazo…
Ya no llegué.
Hoy no pude acudir a tu cita y lloro.

A tus años me enseñaste lo que era un blog y me animé a hacer uno (éste)
Ahora nos dejas tu tesoro, tu último y mejor libro colgado en un hilo digital ( para ver ese prodigio aquí se pincha)

No llegué, pero esperame allá donde estás, porque tarde o temprano volveré a dejarme consentir por tu hospìtalidad, volveré a desayunar contigo frutas y mieles en ese paraíso inmenso que ahora vislumbras (¡Ay de mí, ay de mi envidia!)

Alejandro amigo,
Alejandro padre,
Alejandro hermano,
Alejandro actor,
Alejandro colega,
Alejandro jefe,
Alejandro hombre,
Alejandro niño...

Ahora que tienes tanto tiempo y tanta luz, aunque estés atareado, escribiendo las poesías de las cosas inmensas que estás viendo; ahora que nada te duele y eres otra vez el jóven de melena revuelta y mirada curiosa; ahora que te has vuelto por fin mi “tambor interno”; no te olvides de poner otro vasito de ron en tu blanca mesa… Ten por seguro que llegaré, antes o después, a terminar con los restos del banquete que prepares. Sábes que no puedo despreciar nada de tu mesa… ¡y menos ahora que la tiendes tan galana!

Dale un beso a Ceci de mi parte, y (si no es mucho pedir) quitate por mí también tu sombrero cuando pase don Juan José.
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PD: Aunque raye en el exceso mi osadía, Alejandro, Poeta, -si en Él creiste y por ahí lo ves- pide de mi parte a Dios con tu prosa fina, que volteé más seguido sus ojos a este mundo que le está necesitando…

Te quiero:

Marcelo